La sociedad actual, poco a poco, se va deshaciendo de determinados estereotipos que afectan de forma distinta a hombres y mujeres. A ello ha ayudado la inserción de la mujer en el mercado laboral, por lo que los estereotipos dirigidos a este ámbito se están desvaneciendo.
Los estereotipos nunca han sido iguales para hombres que para mujeres; los hombres siempre han sido considerados los machotes (el sexo fuerte) mientras que las mujeres son consideradas como las débiles (el sexo débil). Hay muchísimos estereotipos que hacen referencia a este hecho; mismamente, las tareas del hogar pues, se nos viene a la cabeza que siempre son desarrolladas por las mujeres (Y NO LO ES). El hecho de que sea el hombre el que tiene que salir de casa y trabajar para poder llevar dinero a casa, mientras que la mujer sea la que se queda en la casa limpiando y cuidando de los niños; también es un estereotipo.
En la escuela, los niños se juntan con los niños, las niñas con las niñas; si un niño está en un grupillo de niñas le dicen que si es gay (lo he vivido). Los niños juegan al fútbol y las niñas se van a hablar a un rinconcito. Debemos romper esta barrera y enseñar que TODOS pueden hacer de todo, independientemente de su género. Y esa es una de las principales tareas que tienen los docentes, ver que, aunque tengamos nuestras diferencias, todos podemos hacer todo tipo de cosas.
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